8 al 14 de mayo – Jeremías 35 a 38

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1:

Jehová no solo da a personas la oportunidad de dejarse moldear por él, sino también a naciones. En 1513 antes de nuestra era, los hijos de Israel, recién liberados de la esclavitud a Egipto, entraron en un pacto con Dios. Israel fue su nación escogida y tuvo el privilegio de ser moldeada en el “torno” del Gran Alfarero. Sin embargo, el pueblo se obstinó en hacer lo que era malo a los ojos de Jehová, incluso adorando a los dioses de las naciones vecinas. ¿Qué hizo por ellos? De acuerdo con lo que leemos en Jeremías 35:12-15, vez tras vez, Jehová les envió profetas para hacerlos entrar en razón, pero ellos no los escucharon . Por su terquedad tuvieron que ser castigados severamente. Como vasos destinados a la destrucción, el reino de diez tribus de Israel fue arrasado por los asirios y el reino de dos tribus de Judá fue conquistado por los babilonios. ¿Qué nos enseña sobre Jehová esta lectura? La disciplina de Jehová únicamente nos beneficiará si nos dejamos moldear por ella. (w13 15/6 págs. 26-27)

¿Qué otras perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1:

Desde un punto de vista cronológico, Baruc aparece por primera vez en el capítulo 36 de Jeremías, en “el año cuarto de Jehoiaquim” (alrededor del año 625 antes de nuestra era). Para ese tiempo, Jeremías ya llevaba veintitrés años en su labor de profeta, fue entonces cuando Jehová le dijo a Jeremías: “Toma para ti un rollo de un libro, y tienes que escribir en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá y contra todas las naciones, […] desde los días de Josías, hasta el mismo día de hoy”. El relato pasa a decir: “Jeremías procedió a llamar a Baruc hijo de Nerías para que Baruc escribiera de boca de Jeremías todas las palabras de Jehová” según leemos en el capítulo 36 versículos 2-4. ¿Qué aprendemos de Baruc? Podemos aprender muchas lecciones valiosas del ejemplo de Baruc. Una de las más importantes es la buena disposición que demostró en su servicio a Jehová al emplear sus destrezas y contactos, sin miedo a las consecuencias. En la actualidad, muchos testigos de Jehová —hombres y mujeres por igual— manifiestan ese mismo espíritu y están dispuestos a usar sus destrezas en el servicio de Betel y en proyectos de construcción, entre otras facetas. Por eso debo preguntarme ¿Puedo demostrar un espíritu como el de Baruc? (w06 15/8 pág. 16)

Respuesta 2:

La ley mosaica no contemplaba que hubiera prisiones para castigo. Como la justicia tenía que ejecutarse rápidamente, el Pentateuco muestra que solo se ponía a la persona bajo custodia en los casos en que se requería aclaración divina. (Le 24:12; Nú 15:34.) No obstante, con el tiempo los israelitas tuvieron cárceles. Al profeta Jeremías, por ejemplo, lo recluyeron en la “casa de los grilletes, en la casa de Jehonatán”, de acuerdo con lo que leemos en el cáp. 37:15-20, esta prisión tenía “cuartos abovedados”, quizás celdas de calabozo, y las condiciones eran tan malas que Jeremías temió por su vida.  Posteriormente se le trasladó al “Patio de la Guardia”, donde le daban una ración diaria de pan, podía recibir visitas y dirigir transacciones comerciales. (it-2 pág. 720)