3 al 9 de abril – Jeremías 17 a 21

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1

Muchos Judios contagiados por una práctica religosa Fenicia sacrificaban a sus hijos para cumplir con los votos que hacían a Baal a cambio de favores, entre otros motivos lo hacían para invocar la bendición de los dioses en sus esfuerzos por conseguir y mantener su riqueza e influencia, no fue exageración cuando Jehová dijo lo registrado en Jeremías  19:4: “Han llenado este lugar de la sangre de los inocentes” ¿Qué me enseña sobre Jehová este relato? Que tal como “aniquiló” a las “naciones” idólatras cananeas y tambien a los infieles israelitas cuando cayeron a manos de los babilonios en 607 a.E.C., Jehová como un Dios Justo  pedidará cuentas con los que hoy día, directa o indirectamente, tienen que ver con el derramamiento de sangre de millones y millones de personas por medio de prácticas abominables como la guerra, el asesinato y el aborto inducido.

Respuesta 2

Jeremías tenía muchos elementos en contra para poder predicar, sus debilidades, la apatía, el rechazo y la violencia de sus conciudadanos. ¿Qué lo ayudó a seguir adelante? Nos responde en el cáp. 20:11 que Jehová estuvo al lado de él como “un terrible poderoso”, ayudándolo y sosteniéndolo. ¿Qué me enseña sobre Jehová este pasaje? Que puede fortificarnos a nosotros también para que sigamos adorándolo con celo y no nos rindamos ante las pruebas, por grandes que sean. Pensemos en Jehová como “un poderoso guerrero” que está junto a nosotros, según vierte este versículo la biblia La Palabra de Dios para Todos, por lo tanto nosotros podemos y debemos apoyarnos en el Altísimo al llevar a cabo nuestro ministerio. Cuando seamos blanco de burlas o ataques, recordemos que Jehová está a nuestro lado para llenarnos de poder. Si lo hizo con Jeremías y lo ha hecho con tantos de nuestros hermanos, ¿no lo hará con nosotros?

Respuesta 3

Cuando le llegó el fin a Jerusalén en 607 a.E.C., la compasión de Dios por quienes le obedecían volvió a manifestarse. En pleno asedio, Jehová dijo a los judíos: “Aquí pongo delante de ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte. El que se quede sentado en esta ciudad morirá a espada y del hambre y de la peste; pero el que esté saliendo y realmente se pase a los caldeos que los tienen sitiados seguirá viviendo, y su alma ciertamente llegará a ser suya como despojo” (Jeremías 21:8, 9). Esto me enseña sobre Jehová que aunque los habitantes de Jerusalén merecían la destrucción, tuvo compasión de los que le obedecieron, incluso en aquellos críticos momentos finales, podemos decir que “muchas son sus misericordias”, y día a día podemos valorar este hecho al vivir en armonía con sus leyes y principios bíblicos.

¿Qué otras perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1

Una de las razones por la que algunos se alejan de la religión es por el sentimiento de culpa, si en el territorio nos encontramos a alguien en esa situación podemos citarle Jeremías 18:8-10 y mostrarle que aunque definitivamente Jehová odia el mal no odia a la persona, enfatizar la expresión “y esa nación realmente se vuelva de su maldad contra la cual haya hablado, yo también ciertamente sentiré pesar por la calamidad que haya pensado ejecutar en ella” De modo que el nos invita a cambiar nuestra forma de vida y hacer su voluntad si queremos recibir su perdón, para finalizar la conversación podemos ofrecer el libro enseña en su cáp. 5 “El rescate, el mayor regalo de Dios” y contestar la pregunta ¿Cómo puede beneficiarle a usted? leyendo los párrafos 14 y 15.