22 al 28 de mayo – Jeremías 44 a 48

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1:

Después del exilio de los Judíos a Babilonia, cuando el gobernador Guedalías fue asesinado, este grupo huyó a Egipto, llevándose consigo a Jeremías (2 Reyes 25:22-26; Jeremías 43:5-7). Allí empezaron a hacer sacrificios a dioses falsos. Jeremías reprendió a los israelitas infieles por su modo de actuar, pero estos no le hicieron caso. No quisieron volver a Jehová, e insistieron en hacer humo de sacrificio a la “reina de los cielos” según leemos en Jeremías 44:16, 17. Los judíos también arguyeron, versículo 18: “Desde el tiempo en que cesamos de hacer humo de sacrificio a la ‘reina de los cielos’, y de derramarle libaciones, nos ha faltado todo, y por la espada y por el hambre hemos sido acabados”. Estaban muy equivocados al decir que la prosperidad de la que habían disfrutado en su tierra natal procedía de sus dioses falsos, definitivamente La memoria puede ser muy discriminatoria, la realidad era que cuando el rey era fiel, Jehová lo bendecía, y el pueblo se beneficiaba, aun cuando fuera mayoritariamente infiel. Esto me enseña que  Jehová fue “tardo para la cólera” con su pueblo (Éxodo 34:6; Salmo 86:15). Mandó a sus profetas para que instaran a la nación a arrepentirse, en la actualidad me siento muy feliz de que Jehová me siga mostrando el camino a través del esclavo fiel y discreto para no caer en ese mismo error fatal, olvidar la misericordia de Jehová y todo lo que hecho por mí en sentido espiritual. (w99 15/5 pág. 13 párrs. 15-16)

¿Qué otras perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1:

Menfis (Nof)  y Tebas (No), fueron en su día famosas capitales de Egipto ¿Qué predijo la Biblia acerca de ellas? En Jeremías 46:25, 26 leemos un juicio condenatorio contra el Faraón de Egipto y sus dioses, en particular contra su deidad principal, “Amón de No” . La multitud de adoradores que allí acudían sería ‘cortada’. Y así fue. Todo lo que queda del culto a Amón son templos derruidos. La moderna Luxor, ciudad situada sobre parte del emplazamiento de la antigua Tebas, se yergue entre las ruinas, junto con otros pequeños pueblos. La devastación de Tebas y Menfis nos proporciona una sólida razón para confiar en la realización de las profecías de la Biblia que aún quedan por cumplirse (Salmo 37:10, 11, 29; Lucas 23:43; Revelación [Apocalipsis] 21:3-5). (w03 1/7 pág. 32)