19 a 25 de junio – Ezequiel 1 a 5

¿Qué le ha enseñado sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1:

La mano de Jehová llegó a estar sobre Ezequiel, y este recibió una imponente visión de Jehová sobre un trono en un gigantesco carro celestial con enormes ruedas que tenían ojos alrededor de las llantas, también había cuatro criaturas, una al lado de cada rueda. “cada una tenía cuatro caras, y cada una de ellas cuatro alas”. Según leemos en Ezequiel 1:5, 6, 10. ¿Qué me enseña sobre Jehová esta visión? Que la organización celestial tiene en su cenit a Jehová Dios entronizado, acompañado por una hueste celestial de ángeles, entre ellos los querubines. Forman parte de la grandiosa organización unida que labora en pro de los propósitos de Jehová. Y uno de esos propósitos es la predicación mundial de las buenas nuevas en este tiempo del fin (Marcos 13:10; Juan 1:1-3; Revelación 14:6, 7).
(w98 15/6 pág. 16 párr. 16, 19)

Respuesta 2:

Jehová ha modificado su línea de actuación en otras ocasiones, Cuando Jehová comisionó al profeta Ezequiel a representar un drama profético, entre otras instrucciones le especificó que cocinara en un fuego alimentado con excrementos humanos. Pero esta orden le resultó insoportable al profeta, que exclamó según leemos en el cáp. 4:14, 15: “¡Ay!, ¡oh Señor Soberano Jehová!”, y rogó que no le ordenara hacer algo que le parecía tan repulsivo. En vez de rechazar los sentimientos del profeta como irracionales, le permitió emplear estiércol de ganado, combustible que aun hoy día es habitual en muchos países. Esto me enseña de Jehová que ha modificado su línea de actuación incluso en asuntos que tenían relativamente poca importancia ¿No es reconfortante observar lo razonable que es nuestro Dios? (w94 1/8 pág. 13 párr. 14)

 Respuesta 3:

Ezequiel representó ciertas profecías por pantomima, en el cap. 5:1-4 leemos que usó una espada para raparse el pelo de la cabeza y afeitarse la barba. Los que murieran de hambre y peste se asemejarían a la tercera parte del pelo del profeta que él quemó en medio de Jerusalén. Los que murieran en la guerra serían como la tercera parte que él hirió con la espada. Los sobrevivientes serían dispersados entre las naciones como la tercera parte de su pelo que él esparció al viento. Pero algunos desterrados serían como los pocos pelos que Ezequiel tomó de aquella porción esparcida y envolvió en su prenda de vestir para mostrar que emprenderían la adoración verdadera en Judá después de la desolación de 70 años. (Ezequiel 5:5-17.) Qué me enseña esta lectura? El hecho de que Jehová cumplió esta representación de significado profético, y otras, debería infundirnos confianza en él como el Cumplidor de las profecías. (Isaías 42:9; 55:11.) (w88 15/9 págs. 12-13 párr. 11)

¿Qué otras perlas espirituales ha encontrado en la lectura bíblica de esta semana?

Respuesta 1:

Aunque la mayoría de las personas rechazan nuestro mensaje, dentro de poco lo verán con ojos distintos (Mat. 24:37-39). Jehová le aseguró a Ezequiel que cuando llegara el juicio que le había mandado anunciar, los rebeldes israelitas tendrían que reconocer que “un profeta mismo [había estado] en medio de ellos” (Eze. 2:5). De igual manera, cuando Jehová ajuste cuentas con este mundo malvado, la gente se verá obligada a reconocer que los testigos de Jehová eran los verdaderos representantes del único Dios verdadero y que el mensaje que proclamaban públicamente y de casa en casa realmente provenía de él. ¡Qué gran honor tenemos de portar el nombre de Jehová y de dar a conocer su mensaje en este período tan trascendental! Sigamos adelante, pues, valiéndonos del poder de Dios para superar los desafíos de la predicación de casa en casa. (w08 15/7 pág. 11 párr. 17)

Respuesta 2:

Ezequiel, al escribir quizás cinco años antes de la destrucción de Jerusalén en 607 a.E.C., profetizó un terrible castigo para los judíos debido a la infidelidad que desplegaban. Escribió bajo inspiración: “Así, también, será cuando haya mis cuatro actos dañinos de juicio —espada y hambre y bestia salvaje dañina y peste— que realmente enviaré sobre Jerusalén para cortar de ella hombre terrestre y animal doméstico”. (Ezequiel 5:17.) ¿Se cumplió esto literalmente en aquel tiempo? No hay duda de que Jerusalén sufrió debido al hambre y la guerra a medida que su fin se acercaba. Y por lo general el hambre causa enfermedades. (2 Crónicas 36:1-3, 6, 13, 17-21; Jeremías 52:4-7; Lamentaciones 4:9, 10.) ¿Hubo también una plaga literal de bestias salvajes en aquel tiempo? Probablemente hubo casos de animales que se llevaran arrastrando a humanos y quizás hasta los mataran, puesto que Jeremías también predijo esto. (w88 15/10 pág. 11 párr. 7)